Los artemiseños enfrentando los retos del cambio climático

 

Los artemiseños enfrentando los retos del cambio climático

El territorio artemiseño es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, con riesgos eminentes en los asentamientos costeros, la vulnerabilidad del acuífero a la intrusión salina y la pérdida de agroproductividad de los suelos. Constituyendo 7 áreas priorizadas del  Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático en Cuba, según reflejan los resultados del Macroproyecto y los estudios de Peligro Vulnerabilidad y Riesgo (PVR) de la provincia.

Se pronostica la afectación de 903 Km2 por el avance de la  intrusión salina, afectando un total de 23 asentamientos  y una población de 31 457 mil habitantes. Aproximadamente 5 asentamientos costeros manifiestan elevado riesgo por penetraciones del mar. Las 11  playas artemiseñas se encuentran  erosionadas y de ellas las 3 playas interiores del sur tienen tendencia a desaparecer mientras que Playa Salado presenta erosión intensa.

Como parte de los efectos del cambio climático, en el período comprendido entre (1791 – 2011)  ochenta y dos ciclones tropicales y tormentas tropicales  han afectado el territorio directa e indirectamente. En los últimos años el ecosistema sur ha sido  expuesto a penetraciones del mar de alrededor de 1 km tierra adentro, frente a Tormenta Subtropical Alberto (TST), Huracán Maikol e Irma.

Ante estas realidades, existe un Plan integrado por 104 acciones en el corto, mediano, largo plazo y muy largo plazo, que incluye saneamiento y reforestación de playas; labores de  mantenimiento al Dique Sur; aplicación de medidas de conservación de suelo en los municipios de Artemisa, Bahía Honda, Alquízar  y Güira; empleo de sistemas de riego eficientes, mantenimiento de canales primaros y terciarios y reconstrucción de 261.0 km/año de canales; reconstrucción y plantación de 130 y 30 ha de manglar respectivamente. En esta zona se proyecta la reubicación de más de 692 viviendas y otras 286 se adaptan al impacto del oleaje.

La Tarea Vida, constituye la voluntad del gobierno cubano para salvaguardar la vida y la seguridad alimentaria de las presentes y futuras generaciones, con un nivel de jerarquización alto en el tema ambiental.

El reto mayor es sensibilizar a los tomadores de decisiones y a los más de 503 353 personas y con ello elevar la cultura de riesgo y la percepción ante estos eventos climatológicos extremos.