Mi fuego de abril
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- Creado: Miércoles, 17 Abril 2019 12:19
- Escrito por José Carlos Díaz Negrín
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POR MYRLA PIZARRO DE LA UZ
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De pequeña peleé con una niña de mi aula, que se reía de una amiguita porque tenía piojos. Aquella bestia maligna y burlona me ganaba por mucho en tamaño. Mentí al no decir que me sentí bien por hacer justicia, y la directora, que me conocía, se rió. “Siempre va a estar en guerra por los demás. Si esa niña nació en la fecha de Girón y vive con su fuego, ¿cómo no va a ser así?”.
En aquel momento no entendí nada. Para mi cerebro, en tercer grado, semana de Playa Girón era solo equivalente a siete días de vacaciones.
Llegaron los años de estudiar la historia de mi Cuba, y aprendí casi de memoria las anécdotas curiosas y a veces hasta increíbles sobre los sucesos de abril de 1961, de quienes combatieron allí y cuanto significaba vivir con el fuego de Girón.
Así también fue aquella lucha, y de eso se trataba la bravura de esos días… de enfrentarse a cualquier enemigo, por grande que fuera o por mucho que nos superara, para cuidar a los verdaderos sujetos de nuestras conquistas, al pueblo; por esas convicciones valía la pena morir, como miles de cubanos demostraron.
Si entonces hubiera tenido que entrevistar a los combatientes de aquella hazaña, me imagino esperando a que salieran de su aturdimiento por el combate tan fuerte… y por el júbilo de ver a todo un pueblo uniformado defendiendo sus derechos.
Esa histórica victoria de 1961 se consumó en menos de 72 horas; nuestras fuerzas no dieron tregua ni por un minuto. Después el Gobierno de Estados unidos lo siguió intentado; ¿acaso no habían aprendido la lección?
Hay batallas que son impostergables, justas, necesarias o irrechazables, que siempre se recuerdan y dejan enseñanzas para la vida, como las de mi Patria.
Estas batallas se instalan en nuestro corazón y mente para rendirles tributo. Abril es para nosotros un mes victorioso, abril de anécdotas y de historias de arrojo, primavera sangrienta pero de triunfo, abril de glorias y reencuentros, abril cómplice, abril pueblo.
Todavía sigo con mis doctrinas justas de lucha, y Girón continúa siendo mi fuego, como la Patria que defendemos los cubanos.
